Familia y Salud
La Mona
La llamaban Monita, había nacido en un barrio de viviendas de cartones y chapas en una bella primavera donde el sol se hacía sentir en las callejuelas polvorientas.
Por aquella fealdad que suele acentuar el ser humano porque lo feo se destaca y se desecha, de niña se la vestía con harapos que solían donar en algunas parroquias de la zona y daba lo mismo arroparla como varón o chiquilla. Ella jugaba feliz arriba de un árbol o con muñecas de trapo.
El primer día que asistió a la escuela conoció la tristeza, la que acompañaría los días de su vida, nadie se quería sentar junto a Monita, su rostro grotesco y el olor a basura que emanaba su cuerpito diminuto producían rechazo en los compañeros. Era asidua visitante del basural, porque justamente comía lo que encontraba allí y comenzó a darse cuenta que lo que estaba haciendo por necesidad causaba escozor en los demás.
__¿Te llaman así porque eres horrenda, verdad?__preguntaban los niños entre risitas que sonaban como espadas heladas en el corazón de la interrogada.
__¿Por qué te descuidan tanto, nadie te quiere?__se iban abriendo heridas desconocidas hasta el momento. No eran dolores de panza como cuando consumía algo en mal estado, tampoco eran dolores de pies como solía sentir cuando el calzado le quedaba apretado y tampoco era el dolor punzante de frío y hambre en las noches de invierno, esto era más potente capaz de destruirla y fue tan grande su susto que la risa se escondió en un rincón oculto como para no salir más.
Dejó de ser feliz, de reír, de jugar y comenzó a observar el cielo para ver si podía encontrar a su mamá entre las estrellas y pedirle que la lleve con ella.
Pasaron varias primaveras y la niña se iba retirando para dar espacio a la joven de miembros extensos y delgados descubriendo un rostro bien calificado desde la infancia.
Melancólica, tímida y retraída caminaba la Mona hacia el colegio secundario.
__¡Hey, Mona! ¡Qué bien se te ve!__le gritaban los muchachos entre risotadas y silbidos. Ella bajaba la cabeza mirando el polvo del cual deseaba convertirse.
Un día sus huesos, su sangre , su carne dijeron __¡Basta! Y el llanto de apoderó de su cuerpo y alma.
Había escuchado que la droga mataba las penas, pero no tenía dinero para adquirirlas y el único medio para llegar a ella era vender su cuerpo.__ No valía ni un centavo ¿quién iba a pagar por semejante ruina? pensaba absorta. Pero el intento de hacerlo la seducía.
Pidió una falda extremadamente corta a una de sus primas, compró un lápiz labial rojo y se bañó en un recipiente arrojándose agua con una jarra para mojar la cabellera impregnada en champú que había conseguido de un envase tirado por algún vecino.
Se vistió, peinó sus rizos y colocó el labial sobre los labios. Quería observarse en un espejo y es por eso que pidió uno a su abuela, se vio bonita, espléndida y comenzó a danzar tarareando una canción entre jolgorios. Mi nombre no es Mona__ recapacitó__cuando nací me denominaron Angélica y así me llamarán de ahora en adelante.
Corrió ardiente de alegría entre las callejuelas polvorientas y fue hasta la plaza mas cercana sentándose en un banco.
__¡Mona!, parece que... __ le gritaban con ironía
__Angélica es mi nombre, no sé quien es Mona__respondía.
__¿Cuánto vales?__seguían murmurando
__Valgo lo que soy y mi cuerpo no se vende a ningún postor__respondía la muchacha orgullosa.
¿Cuál fue la razón por la cual cambió de idea?, ¿El espejo?, ¿sentirse bella?, ¿Su propio estímulo?.
Muchas veces necesitamos de un basural, nos hacen sentir feos, indeseables y somos los adultos los que juzgamos, los que rotulamos, los que hablamos de la dignidad del ser humano sin obrar por la misma. Somos los adultos los que nos aterrorizamos de las drogas y la perversión en los niños y jóvenes , pero ¿Qué mundo les estamos brindando? ¿no son los adultos los que intiman a que tomen ese camino muchos seres desprovistos de afectos, de atención?.
“No” dijo Monita, “Valgo la pena” y lo hizo como ejemplo a los mayores, porque a nosotros, “los mayores” nos hacen falta ejemplos...¡Qué pena!
Alejandra Oviedo
Ya no hay muertos. Solo viajeros.
Escrito por Juan Cruz Cúneo
Tal vez así podamos pensar en ellos de otra manera. Posiblemente podamos perderle el miedo a la muerte y reconciliarnos con la idea de un más allá distinto, no tan lejano, ni oscuro ni sufrido. De esta manera pensando, ya no hay muertos sólo viajeros que se han ido lejos, o siguen tan cerca como siempre.
Nunca se han ido, cambiaron la forma de su presencia. Y así las experiencias no tienen que llamarse “espirituales”, son experiencias personales según el vínculo que se haya tenido. Una relación intensa, una necesidad imponente hace presente a cualquiera, que se haya considerado perdido. No es una nueva manera de ver las cosas, siempre ha sido así. Lo único que puede estar cambiando es la forma de pensar a la muerte y sus pasajeros. Muchos discursos se han vendido pero ninguno en su realidad ha enseñado a pensar estas cuestiones de una manera acorde a tantas palabras dichas.
Las sensaciones son las mismas, como si se hubiera ido de viaje. Aún las comunicaciones pueden ser tan fluidas si dejamos de pensar un poco y nos animamos a sentir. Así les damos la bienvenida. Y establecemos las comunicaciones, que serían la única diferencia. Una aproximación factible pues no han desaparecido. De hecho muchos en esos momentos quisieran poder hablar, y sólo están en los sueños pues por otros medios se asustarían y sería más traumático que beneficioso.
No estoy volviéndome loco, sé lo que estoy escribiendo. Y no se requiere de mucha ciencia para saberlo, tan sólo un poco de sinceridad. No es magia ni nada imposible. No es videncia ni mediunidad. Mucho menos es mediocridad, de estas cuestiones tan importantes.
Lo importante me parece que está en abrirnos de los mandatos y pensar con más libertad, pues la vida está allí, plena para ser sentida, recorrida y explorada. Una mente amplia puede ver diferentes matices. La luz tiene entre sus cualidades fragmentarse e ilusionar, dividirse entre todos los colores. Y la sabiduría está en seguir siendo ellos aún cuando están unificados.
Debemos aprender demasiado, por ver tanto blanco o negro.
La muerte no es la contracara de la vida. Son sólo matices de un espectro mucho más amplio y rico.
Somos vibraciones y hay tantas como seres en este mundo. Por decir un mundo y no mencionar al universo. Al margen de la cantidad de variables o formas distintas, la razón de nuestra existencia pasaría por vivir todo esto como “experiencias”.
¿Se anima?
Hace vidas que fue invitado.
FUNDACION ALEJANDRO PARRA

Dr. Alejandro Parra Salazar
Persona en Situación de Discapacidad
Psicólogo - Universidad San Buenaventura - Cali
Presidente Fundación Alejandro Parra - Para el turismo y recreación del discapacitado
Cali - Colombia
Teléfonos:
Celular: +57 (315) 5888548
Oficina: Parquesoft - Parque tecnológico del Software - Cali, Colombia
+57 (2)3182200 ext:2887
e-mail: presidencia@fundacionalejandroparra.com
HOY ESCUCHE UNA VERDAD... MUY DURA.
Se escuchan muchas cosas, en un mundo que está mas desorientado que amado. Pero hoy escuche una verdad que jamás he anhelado. Una verdad que parece haber lastimado, una verdad que alguien ha pronunciado en el dolor de su alma. Una oferta, barata. Una cuenta que no me cierra.
Pedir permiso para dar. Cuando tantos quieren recibir. Dar implica honestidad, conlleva un acto de bondad, conserva el amor de una persona hacia otra. Preseva de la derrota a cualquier relación sincera. Aleja las penas de ese otro que recibe. Porque cuando uno está triste, el abrazo que se recibe permite olvidar y dejar pasar. Las nubes se irán. El sol le pide permiso a la luna, para sacarla de su cuna y comenzar un nuevo ciclo.
Pero algo me hace ruído. Algo de todo esto no está bien. Una contradicción entre sus partes. "Pedir", "dar" y "el permiso", un acertijo que la esfinge se hace a sí misma.
Conviven en una misma y sencilla fila, una idea que se transforma en actitud. Una razón que se envuelve en su pasión, pero que se lastima con la angustia. Para dar no hay razón, para pedir debe haber un sentido. Pero para el permiso, existe un sencillo acto de respeto. Pero con sujetos que no siempre son respetables. Gemelos ignorantes, las dos caras de la decidia. Un alma que sueña la vida compartida, mientras pinta su cuarto de verde manzana. Invita y se entusiasma al prepararle una sorpresa al amigo. El que llega de imprevisto al destino que lo esperaba, mientras, ella cocinaba un manjar condimentado con amor. Ella da y sin razón, no le hace falta un justificativo.
Pero pide permiso. Cuando las cosas deberían ser distintas. Las puertas del Olimpo podrían abrirse frente a su presencia. Pero ella siente la ausencia de quien debiera valorar cada gesto. Un extraño secreto que los humanos ya hemos olvidado. Y no es en vano, somos tontos irrespetuosos. Amigos sordos que ya no podemos escuchar. Hombres absortos frente a tanta gratitud y generosidad. Los pequeños seres se intimidan un poco, los grandes aplauden con vigor. Ahi se asoma el corazón más generoso que haya encontrado.
Pero es maltratado por la mano torpe de algunos. De los que roban por rencor, cuando la luz los encandila. De los que asotan al corazón cuando han perdido la razón, que ya ni puede vacilar. Aquellos que prefieren el dolor, detrás de un alambrado o mosquitero. Uno siente que el suelo ya no es tierra segura. El lodo asusta, porque no se puede pisar con calma. Y el criterio adelgaza, la tranquilidad se impacienta. Tanta falsa careta, tanto rostro desaparecido.
Mucho sordo creído. Algún misterio que aburre. Siempre es lo mismo. El que aparece pero no saluda. La que miente y oculta sus lagrimas verdaderas, para que la pena no encuentre a quien la extraña. Sola se amarga, porque dio al pedir permiso.
A veces no entiendo al destino, se encapricha con los más intensos. Pone a prueba el esfuerzo de los corazones más generosos. Y llena con primaveras vacías, las alcantarillas de esos roedores hambrientos.
Una mañana no avisa, que la fortuna dejó una carta.
Enviada un día que no existe en el calendario.
Por el licenciado Juan Cruz Cúneo
BENEFICIOS DEL TAI CHI . QI GONG
Los chinos creen, desde hace mucho tiempo, que el universo está formado por dos fuerzas opuestas YIN y YANG que deben equilibrarse mutuamente. Esta teoría se aplica a las tres grandes fuerzas naturales: el cielo, la tierra y el hombre. Cuando estas fuerzas comienzan a perder su desequilibrio, la naturaleza busca el medio de restablecerlo. Si el desequilibrio es significativo, sobreviene el desastre. (Del cielo los tornados y huracanes, en la tierra terremotos e inundaciones, en el hombre, enfermedad).
El estudio del YIN y YANG en el cuerpo humano es la raíz de la medicina china, basada en acupuntura, acupresión o masaje, hierbas y el movimiento que propicia la circulación y equilibrio de la energía: Qi gong.
Qi-Chi-Ki significa Energía. Kung- Gong significa Cultivo. Cultivo de la energía.
El Qi gong Taoista, y de los budistas tibetanos, tiene como objetivo la longevidad y la iluminación, pero para alcanzarlo es preciso gozar de buena salud y saber curar las enfermedades.
Podríamos clasificar Qi gong en 4 categorías principales, según el propósito del entrenamiento:
- Mantener la salud: Muchas enfermedades están causadas por excesos mentales y emocionales. Cuando la mente de una persona no está sosegada, equilibrada y en paz, los órganos no funcionan normalmente. (Una depresión disminuye el sistema inmunológico, causa úlcera; la irritación afecta al hígado; el miedo puede ocasionar trastornos de riñón y vejiga; la tristeza produce opresión en los pulmones, etc.). Los sabios se dieron cuenta que si se desea evitar la enfermedad, hay que aprender a relajar los pensamientos y emociones, este proceso se denomina “regulación Mental”.
- Curar enfermedades: Los físicos chinos advirtieron que algunos movimientos específicos del cuerpo, pueden aumentar la circulación del Chi a órganos concretos. Diseñaron esos movimientos imitando a los animales. Para que un animal se mueva en un medio salvaje, debe poseer un instinto que le proteja su cuerpo, ese instinto se relaciona con la forma de elaborar su Chi y acumularlo. El hombre ha perdido ese instinto y su conexión cuerpo-mente. La mejor manera de curar es ajustar y equilibrar el Chi antes de que se produzca algún problema físico.
- Destreza marcial: Cuando la teoría Qi Gong se aplicó a las Artes Marciales, se utilizó para aumentar la fuerza y eficacia de los músculos. Destacando la elaboración del chi en las extremidades y a través del control del Yi (mente) dirigir el Chi a los músculos cargándolos de energía.
- Iluminación o budeidad: El qi gong religioso entrena para fortalecer el Chi interno y nutrir el espíritu. Se reconoce como el nivel más elevado y difícil del Qi gong. Le permite dirigir el Chi a la frente y elevar el cerebro a un estado superior de energía.
En un entrenamiento de Tai Chi Chi Kong se enseña a los principiantes de modo progresivo, el conocimiento de Chi a través de los sentidos y de la experiencia. Y para ello es necesario enseñar a los principiantes a regular su cuerpo, la respiración y la mente. Porque por medio de la relajación UD será capaz de sentir su centro, equilibrio y raíz.
Si se compara al cuerpo con un campo de batalla, la mente es el general que controla la situación y la respiración es la estrategia. El Chi (energía) son los soldados que se sitúan en los lugares más ventajosos del campo de batalla. Los cuatro elementos son necesarios, y han de coordinarse entre sí si deseamos ganar la guerra a la enfermedad y al envejecimiento. Para que los beneficios del qi gong sean manifiestos, se debe practicar con paciencia y perseverancia, sin quedar absortos en la complejidad de los movimientos ni ejecutarlos de manera superficial.
- Aprender a regular el cuerpo: hasta encontrarse en un estado cómodo y relajado. Si la postura corporal es incorrecta, el Chi (energía) no es constante y el Yi (mente) no tiene paz. Sólo cuando se consigue relajar profundamente el cuerpo, será capaz su mente de dirigir el Chi a los órganos que necesitan reestablecerse y fluir constante para retrasar el deterioro.
- Regular la respiración: Así como los diferentes estados de ánimo alteran nuestra respiración, (por ejemplo: cuando estamos nerviosos es corta y agitada) el efecto opuesto también es posible. Usar la respiración para controlar nuestra mente, hacer que se relaje y sosiegue. Además la respiración uniforme permite que los pulmones se llenen de aire para que el cerebro y todo el organismo tengan un adecuado suministro de oxígeno.
- Regular la mente: Donde quiera que esté el Yi (mente) allí está el Chi (energía). Si esta se detiene en algún lugar (problema, obsesión) el Chi se estanca (grasa, enfermedad). Regular la mente quiere decir emplear la conciencia para liberar la actividad mental de ataduras a ideas, emociones y del pensamiento consciente. Abre un horizonte infinito.
- Regular el Chi: Conseguir que el chi fluya de forma natural y constante por todo el cuerpo. Para lo cual hemos dicho es necesario que la mente esté relajada, para permitirle al cuerpo estarlo y que abra sus canales de Chi. Conducir el Chi por los doce canales primarios hacia los órganos internos. Acumular energía y expandirla desde la superficie de la piel y condensar el Chi hasta la médula ósea.
- Regular el Espíritu: Para alcanzar los beneficios del Qi gong se necesitan tres ejes espirituales básicos: voluntad, paciencia y resistencia. Cuando el (Shen) espíritu es fuerte, la mente es sólida y el chi se dirige con facilidad. Cuando el Chi es fuerte, el Shen también es fuerte. Es la intención sincera de modificar para vivir en paz.
En otras palabras, el QI GONG es una disciplina de Meditación en movimiento (Tai Chi), para reestablecer el equilibrio interior y armonizarnos con las energías del cielo y de la tierra.
Por Liliana PremLeela Ferrero.
En ABRIL 2008 se reanudan las Clases de Qi gong Tai chi
En una sala céntrica: en Corrientes y Paraná (subte B)
Serán clases de 1 hora de Tai Chi Qi gong, con opción a media hora adicional de Yoga Nidra, (meditación guiada).
Ambas disciplinas inducen a la armonización del cuerpo, la mente y el espíritu.
La Inversión mensual será de 60 Pesos, 1 hora de clase semanal de Qi gong Tai Chi.
Y de 80 Pesos mensual si completan con Yoga Nidra (Meditación guiada. 1/2 hora adicional).
Promoción especial para aquellos que tomen clases 2 veces por semana.
Para quienes no conozcan estas disciplinas se les invita a asistir a una sesión completa, abonando 10 pesos la primera clase. Y quienes alguna semana no puedan asistir en el horario elegido, podrán recuperar en otro grupo.
Durante el mes de marzo, necesito que aquellos que están interesados me respondieran este mail o contacten con el teléfono asignado, para informar sobre su disponibilidad horaria.
Los días en que la sala está disponible son: Martes, Jueves y Sábados.
Espero poder formar grupos en diferentes horarios: mañana (franja entre 13 a 15), tarde (17 a 20) y noche (20 a 22). Cupo limitado a 6 personas.
Dependerá que los futuros participantes previamente colaboren informando a qué hora les sería posible asistir, así puedo diagramar un horario de clases a la conveniencia de la mayoría.
Para mayor información: leelaleelaleela@hotmail.com
Tel. 15-6330-9145
CONFIAR... ¿SE PUEDE A ESTA ALTURA?
Ni que estuviera a cinco mil metros de altura, ni en la cima del Aconcagua. Pero es todo un drama, confiar hoy en las personas. Será una cuestión de moda, será la mejor defensa que hemos encontrado contra el dolor. Sí, sé que fue la desesperación la que produjo esta gran crisis de confianza. Y por si nada faltara, se metió el ego a hacer de las suyas. Una jugada estúpida, porque fue el primero en perder.
El ego quiere conocer las bases de la confianza. Y se agranda, inflando lo que no tiene. Entonces, se pierde, cuando empieza a lastimar a los demás. Hoy confiar, es como gritar en plena calle Corrientes. Una locura incipiente que quiere manifestarse, a pesar de uno. Confiar no está de más, pero así lo parece. La gente se mete en las relaciones sin incorporar los ingredientes básicos y necesarios. Entre los que se comprende, una cuota importante de "confianza". Confianza en uno y en el otro. Confianza en el crecimiento de las relaciones y en la evolución de uno como persona. Confianza en el futuro, confiar en que la rutina no es nada más que uno con uno todos los días.
Hay tantas mentiras dando vueltas, que la honestidad tampoco pareciera sincera. Ya nadie confía en una persona transparente. Parece obsecuente, se jacta de lo que no debería. Yo diría que es un valor más que ha perdido originalidad, se la trata de "tonta" o es un "punto débil", ser ingenuo o imbécil por querer confiar en alguien. A la vez, que ser paranoico por contar lo poco que se puede, hoy en día.
Tal vez, todo sea una cuestión de altura.
De calidad en las personas, mucho pero mucho más allá del compromiso. En un principio, lo fundamental estaba en la base. Hoy, solo importa la cima. A la que la mayoría aspira, pero el Everest les quita la vida. Los aniquila el temor al dolor y la cobardía.
Confiar, no es una tarea fácil. Pero es fundamental. Para poder entrar en una relación y llegar a lo más alto de su riqueza. Ya sea en la pareja, en la amistad o en la mismísima familia. Porque se evitan así las grandes traiciones, que no fueron grandes sorpresas. Una lectura directa, las anunciaba desde hacía mucho tiempo. Un amor que no deja consuelo, alguien que va y vuelve, sin saber que quiere y sin poder dar garantías ni seguridades. Confiar en las deslealtades, es confiar en la infidelidad. Sólo podrá seguir su naturaleza. O los que empiezan con tanto miedo, que parecen no haber empezado.
Es tanto lo que ha pasado, que mejor "confiar en el futuro"...
Psicólogo Juan Cruz Cúneo
Que Difícil Es Ver Tanta Separación... Junta.
Entiendo que las relaciones son difíciles, entiendo que las personas están atravesando tiempos complicados, pero la soledad es más pesada que cualquier relación, o tal vez me equivoco. Debería pensarlo mejor, porque hoy en día son muchas las relaciones que terminan con las individualidades. Muchas parejas que no pueden más. Y otras tantas familias que se quiebran.
Hay demasiada separación, hay mucho dolor dando vueltas. Al punto que parece mejor estar solo. Sin nadie. ¿Puede ser verdad? ¿Que la soledad sea una mejor opción? me resisto a caer en esta mediocridad, en la que uno se refugia en la soledad para no ver, con claridad, la necesidad de las relaciones. Para no ceder, un poco aunque sea, en el egoísmo y la individualidad, para estar mejor con otra persona. Y dejar la fragilidad para esos golpes que sabe dar la vida.
Hoy la mentira prefiere vivir en pareja.
Encontró un nuevo hogar, entre dos personas. Que no saben hablar, que no se dicen las cosas en la cara. Dos que no pueden funcionar como uno. Que no ceden a ninguno la manija del poder. Y luchan hasta los pies, que después son mutilados por una cama muy fría. Que ya no abriga. Y se llena de lágrimas.
La lejanía habita entre dos personas.
No hay medida, ni edad ni años que impidan a la separación hacer de las suyas. Ya no discrimina, ya no respeta antiguedades, ni amores profundos. Y el hombre la ayuda. Luego, se enluta para sufrir una vez más de la soledad. No se soportan más, pero ¿cuáles son las verdaderas razones? No hay rencores, si demasiado dolor y angustias. Llanto por todos lados, pero se separan igual. Se dejan o se engañan, se mienten y se entrampan.
No pueden vivir juntos, no pueden estar compartiendo, es en parte por el miedo al compromiso, es en parte por las dificultades que hay para compartir. No se sabe vivir compartiendo lo propio, o se pide o se entrega todo; pero no es ese el principal punto. El problema estaría en la base de las relaciones, salirse de lo individual y soportar las complicaciones de un vínculo, con todo lo que ello implica; cultivar la tolerancia, la paciencia y la apertura, la confianza y el amor, a costa del egoísmo; y me siento un perdido, un idealista avejentado. Fracasado y frustrado, serán los tiempos lejanos.
No quiero estar desesperanzado, creo que el hombre aún tiene posibilidades.
Tal vez podamos unirnos en algún punto, de encuentro.
Psicólogo Juan Cruz Cúneo. Capital Federal. Buenos Aires. Argentina.
Dueño de Revista EX_TIMO a nivel internacional.
Me agradaría mucho recibir tus comentarios